domingo, 9 de enero de 2011

Algunos consejos para la vuelta al cole

Feliz Año. Se acaban las vacaciones y empieza la actividad. Queremos darle unos consejos para la vuelta al cole. Esperamos que les sirvan. Un saludo

•Animar al niño/a ante el regreso al colegio. Que no lo vean como una carga u obligación, sino como una situación llena de novedades y atractivos. Revise con su hijo/a los libros de texto, las materias, las agendas, de modo que se pueda ir acostumbrando poco a poco.

•Motivar. Muchos padres no son conscientes de las malas vibraciones que transmiten a sus hijos sobre la escuela.
-La regla número uno: ir la escuela es algo positivo, útil y agradable para el niño. Allí conoce otros niños , se divierte y aprende cosas necesarias. Y crece como persona. Y lo hace en un contexto adecuado, en el que trabajan profesionales de la docencia y otros trabajadores que saben bien lo que hacen. Esta es la imagen que hemos de transmitir a nuestros hijos.
-Qué es lo que NO hay que hacer: criticar y descalificar al sistema de enseñanza, a los profesores, a los otros alumnos, al centro en general, al ambiente, la comida, la asociación de padres, ... Evitar la negatividad.
-Si se lanzan críticas al cole delante del niño (mejor no hacerlo nunca) han de ser muy razonadas. Y no está de más preguntar a los niños su opinión al respecto.
-Mantengamos una postura personal que fomente el prestigio y reconocimiento social del profesorado. Entendamos que durante cinco o seis horas diarias tienen en sus manos el proceso de crecimiento personal y aprendizaje académico de nuestros hijos, que van a educarles en la interiorización de ciertos valores. Una tarea nada sencilla y que será más provechosa si está en sintonía y cooperación con los padres.
-En el cole, manda el profesor. El niño ha de saberlo, y los padres no deben discutir este principio. Ello no supone una carta en blanco al enseñante, y podemos matizar o criticar lo que hacen los educadores, pero sin cuestionar el principio de autoridad.
-Sin acosarles, pidamos información a nuestros hijos sobre cómo van las cosas en el cole y lo que allí les ocurre. Hagamos sentir al niño que lo que allí vive es trascendental para él y para nosotros.
-Implantemos en casa condiciones que ayuden a ese proceso de educación, propiciando un espacio adecuado, un tiempo, unos materiales y unos hábitos de estudio.
-Cuidado con los castigos. Tienen, muchas veces, sentido pero hemos de dotarlos de efecto pedagógico. No pueden ser revanchas ni venganzas. Seamos proporcionados (a falta leve, castigo leve) y si los castigos son por malos resultados académicos, esforcémonos en explicar su causa; por ejemplo, con buscar más tiempo para poder dedicarlo al estudio.
-No disculpemos la falta de rendimiento en el estudio ni minusvaloremos las críticas de los profesores hacia nuestros hijos.
-Lo fundamental es asentar el concepto de responsabilidad: la de nuestros hijos es madurar como personas y progresar en sus estudios. Y deben asumirla. No comerciemos con estas cosas. Nada de regalos por aprobar y castigos por suspender. Hay otros métodos, consultemos con la orientadora del centro. Nos ayudará. Tiene sentido premiar, ocasionalmente, un esfuerzo extra, pero nunca por cumplir con su cometido.

•Interesémonos por lo que hacen nuestros hijos en las aulas. Y hagamos un seguimiento de lo que estudian. Si perciben que no nos interesan sus estudios, es más probable que no se esfuercen. Mantengamos reuniones periódicas con los profesores, para comprobar su evolución en clase y su adaptación a la nueva situación.
•Comparta con sus hijos los estudios, hágales ver que no se trata sólo de memorizar sino de aprender y crecer como persona. Revise que lo hacen con provecho. Y escúcheles todo lo que pueda.

•Encaremos la vuelta al cole con energías renovadas y optimismo. Nos tienen que durar muchos meses. Todo tiene su atractivo, y la vuelta a cierta rutina bien entendida también puede ser agradable.

•Prepararen juntos la mochila.
•Háblale de sus amigos. Si todo son pegas para empezar el cole, recuérdale que se va a encontrar con los amigos que no ve desde hace 15 días. Refréscale la memoria y cuéntale lo bien que se lo pasó durante el trimestre pasado con sus compañeros de clase, haciendo trabajos manuales, yendo a clase de EF, haciendo excursiones con los profesores, etc. Seguro que son cosas que el niño habrá olvidado con el ajetreo de las vacaciones y que le gustará volver a oir.

•Acompáñalo al cole. Aunque no tengas costumbre de llevar a tu hijo al colegio y lo dejes siempre en manos de otras madres que conoces,  intenta acompañarlo para saludar a sus profesores. Ir contigo le dará mucha seguridad.

•Que siga con sus actividades extraescolares. La vuelta al cole no debe suponer un cambio radical en la vida de tu hijo. Cuando regrese de clase, déjale que siga con las actividades que hacía antes, aunque intenta que no interfieran en sus tareas escolares. Piensa que además de ir al colegio tu hijo tiene que divertirse y descansar y si quieres hacer actividades extraescolares que sea él quien las elija.
Pero, ¡CUIDADO CON ESAS ACTIVIDADES EXTRA! Son muy beneficiosas, pero a veces resultan excesivas. Incrementan la responsabilidad de los escolares, ya de por sí considerable, y puede hacer que actúen con desgana. O que se reduzca su tiempo de juego y de relación con sus compañeros, imprescindible en esta edad para su desarrollo y madurez personal. Consulte con los pequeños a la hora de elegir y programar las extra–escolares, de modo que no sean una carga, sino una ocasión más, bien aceptada por ellos, para aprender y disfrutar .
•Lo que los expertos recomiendan en este sentido son los descansos vacacionales cortos y periódicos, más útiles y fáciles de llevar que unas únicas y largas vacaciones al año. Quince días son suficientes para que el niño desconecte de las presiones y tensiones diarias y la adaptación al trabajo es más sencilla que en el otro caso. Con este sistema educativo, los psicólogos recurren a las vacaciones partidas en dos periodos, no un mes seguido, y también respetando el descanso de los fines de semana. Es necesario tiempo de ocio y más en vacaciones.
•Una vez comenzado el curso, es importante que el niño disponga de suficiente tiempo a diario para hacer sus deberes, pero también para disfrutar y relajar su mente del trabajo escolar, mediante el juego o alguna actividad artística (música, manualidades...), y para relajar su cuerpo mediante alguna actividad física. Todo esto le permitirá retomar con más ganas las tareas escolares del día siguiente. Estas medidas son aplicables para todas las edades, aunque cuanto más pequeño es el niño, más necesidad tiene de ello.

•Evitar que los primeros días falten al colegio, ya que es en esos días cuando los niños/as se van acostumbrando a la nueva situación y, por tanto, si faltan, romperemos ese ritmo de adaptación.

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