sábado, 17 de noviembre de 2012

Trucos para ayudar a sus hijos a estudiar otros idiomas.


María del Pino González Pérez
Reeducadora auditiva por el método Berard

Biológicamente el aprendizaje de distintos idiomas es totalmente diferente en las distintas etapas de la vida.
Cuando un bebé nace, viene programado por cuestiones de supervivencia para adquirir su idioma rápidamente, su sistema auditivo ya viene preparado desde el embarazo, no ocurre así con la visión, que  va adquiriendo capacidad en los primeros meses.
Cuando se produce un sonido, la  onda sonora entra en el oído y alcanza la cóclea y dependiendo de la frecuencia de éste sonido, activa una zona u otra  dentro de la cóclea y ésta a su vez transmite su activación al cerebro, a través de las fibras nerviosas. Dentro de la cóclea y como si fuese un piano, existen teclas que van desde el extremo de los graves al de los agudos, y dependiendo de la frecuencia del  sonido se activarán unas u otras. En el  cerebro, también hay están ordenadas sus células que se activan  en función de la frecuencia recibida, es decir si el  sonido es grave o agudo. 
Cada idioma  utiliza preferentemente un conjunto de sonidos dentro de una frecuencia determinada, el español se sitúa en torno a los 300 Hz, al contrario que el inglés que es mucho más agudo y se sitúa entorno a los 1200 Hz.
El cerebro en la infancia aprende a relacionar significados con sonidos  de su idioma con su frecuencia característica, con lo cual desarrolla más conexiones cerebrales asociadas a la frecuencia que más escucha en su idioma. Digamos que ocurre un fenómeno de especialización de las células del cerebro con preferencia para escuchar y dar prioridad a las frecuencias propias del idioma en el que se crezca.
Para entenderlo mejor, pongamos un ejemplo.
Tenemos un inglés que de adulto oye por primera vez el español, cuando lo oye, su cerebro no lo está oyendo como es emitido, porque su cerebro lo está pasando por un filtro que da prioridad a los 1200 Hz característicos de su idoma. Al intentar repetir el sonido el adulto inglés no lo repite cómo es el sonido, sino cómo él  lo oyó.
De ahí que los adultos que aprenden otros idiomas tengan acento, y auditivamente les sea más costoso adquirirlo.
Lo ideal es hacer que los niños desde bebés estén expuestos a diferentes idiomas, esto le permitirá desarrollar más conexiones neuronales en su cerebro y grabando, por así decirlo las distintas frecuencias características de cada idioma, haciendo que su cerebro sea capaz de oír sonidos y reproducirlos tal y como son.
Ya de adultos también podemos hacer el oído si escuchamos frecuentemente el idioma,  también un excelente recurso para  los que quieren estudiar idiomas es la reeducación auditiva, que es un método que permite equilibrar la audición de las distintas frecuencias mejorando enormemente la capacidad para entender otros idiomas y reproducir sus sonidos tal y como se emiten.
Exponer el  oído de nuestros hijos a otros idiomas es hoy en día muy fácil sólo hace falta tener televisión en casa. Hay una opción en la televisión digital que nos permite cambiar el idioma, es posible que al principio los niños protesten pero  pasado un tiempo incluso puede gustarles ver sus dibujos preferidos en otros idiomas. El objetivo principal es que su cerebro a nivel auditivo se capacite para aprender nuevos idiomas, y con total seguridad, pasado un tiempo también cogerán vocabulario.
Con los bebés no hay ningún problema, además de escuchar  su propio idioma pueden oír  otros y desarrollar esas conexiones cerebrales que le permitirán llegado el momento aprender con mucha facilidad otos idiomas.
Existen también cursos muy divertidos  de idiomas para niños y adultos, uno de los más conocidos es el  Muzzy , de la BBC. En clave de humor y en dibujos animados nos presenta las historias de una familia real y Muzzy un ser muy peculiar cuyo alimento preferido son los relojes. El curso viene en inglés, español, francés, alemán e italiano. Con lo cual está muy completito.
Otra colección, ésta ya más bien para niños, es la de Magic english, de Planeta. Es una colección de DVDs. con los personajes de disney,  viene organizada por temas, como por ejemplo, la cocina, los animales, salvajes, el campo y muchos más. También tiene canciones y juegos interactivos.
Tenemos la opción también de instalar una antena parabólica, donde podemos recibir canales de los distintos continentes, dependiendo de los idiomas que queramos tener el operario orientará la antena al satélite que elijamos, por ejemplo , si queremos tener muchos canales en alemán, o inglés podemos orientarla al satélite Astra.
También nos podemos ayudar con  cds de música y cuentos en otros idiomas.
Otra idea puede ser la de los abuelos adoptivos, muchas personas mayores disfrutan conversando con niños y adultos y si lo hacen en otro idioma puede ser muy gratificante lo que nos puedan enseñar.
 Fuente: http://medicinavidaysalud.blogspot.com.es/ 

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